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Canción | 29 de mayo 2007
Cumpleaños mediterráneo,
María del Mar Bonet
L.H.
Año por año 40 son muchos; 40 años haciendo música son una eternidad; 40 años haciendo música en nuestro país son un milagro. Es el milagro que María del Mar Bonet ha redondeado y que el pasado sábado por la noche comenzó a celebrar en el Palau de la Música Catalana. Fue un concierto especial para celebrar una carrera especial en un marco especial. Y también especial fue el acompañamiento sinfónico con el que revestir sus canciones populares.
A priori puede parecer que la sonoridad de una orquesta sinfónica no case sin esfuerzo con la naturalidad de los sonidos populares, ampliamente defendidos éstos por María del mar Bonet a lo largo de su carrera. Pero, por otro lado, era también comprensible que la cantante quisiese otorgar un cierto aire de solemnidad al inicio de sus
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celebraciones, por lo que resultaba lógico verla junto a la Orquesta Simfònica del Vallès, a la sazón encargada de dar alas a un repertorio que, como de costumbre, tuvo al Mediterráneo como epicentro de su sentido.
Y nada chirrió, ni aspaviento alguno dio a esas canciones populares un aire que no compartiese su creador, anónimo o no. De entrada la orquesta sinfónica no se empleó al completo, canciones como la maravillosa Les Illes adquirían un vestuario de celebración muy a tono con la velada.
La velada estaba partida en dos actos y dejó en el ambiente piezas de la cantautora, así como de sus queridos Joan Bibiloni, Ovidi Montllor, Zulfu Livanelli y Mikis Theodorakis, puentes para que la agasajada recordase a escritores y amigos como Manuel Vázquez Montalbán y Terenci Moix.
Fue así una noche familiar y solemne cerrada con un pastel, un pastel de aires mediterráneos.
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